El juego de los niños es una novela sobrecogedora que nos sumerge en una inquietante y sorprendente pesadilla, en la más apocalíptica realidad que mente humana pueda concebir. Novela de culto e hito del género de terror, nos reencontramos con El juego de los niños 35 años después de su primera y única edición y continúa igual de viva.
El juego de los niños, cuya adaptación cinematográfica de la mano de Chicho Ibáñez Serrador y bajo el título "¿Quién puede matar a un niño?" aún la tengo pendiente, nos envuelve en una atmósfera opresiva. Juan José Plans fue periodista, locutor y escritor. Y la mayoría de sus relatos han sido adaptados a la televisión. En esta pequeña novela nos regala un pequeño mosaico de la maldad humana. Con un incio que me pareció desconcertante, nos va contando esas pequeñas muestras de maldad que aparentemente no tienen relación entre sí; una mujer que huye de su marido maltratador, un alcohólico que sufre un accidente con su coche, y una pareja que desea pasar unas idílicas y tranquilas vacaciones en una isla apartada. Sobre esta última pareja recaerá todo el peso de la trama. Mostrándonos las consecuencias de esa maldad tan pura e inocente.
Malco, escritor de libros infantiles, y su mujer Nona embarazada de siete meses, han dejado a sus otros dos hijos al cuidado de la abuela para pasar unos días en una isla llamada Th'a. Al llegar se dan cuenta de que parece abandonada. Hay una quietud extraña, latente. El calor es infernal y todo parece haberse quedado congelado en el tiempo; el bar con las mesas puestas, comida quemada en el horno, los helados que tanto se le antojaban a Nona están derretidos y en las casas no parece haber nadie. Por no haber no hay ni gaviotas al llegar al puerto. Y luego está ese extraño polvo amarillo que lo cubre todo 🤔
Esta historia tiene un inicio que te sienta las bases de lo que te vas a encontrar, nos va dejando las señales de lo que puede pasar a modo de entrevista a un prestigioso Premio Nobel cuyos descubrimientos no iban muy desencaminados... Nuestro futuro es incierto. Para reflexionar.
Según nos indica el propio autor en el epílogo, esta obra forma parte de una trilogía sobre nuestra mala relación con el entorno que nos rodea y esa manía que tenemos de destruir cuanto tocamos; Babel dos y Paraíso final, donde también la acción transcurre en una isla imaginaria. Creo que será difícil conseguirlos pero lo intentaré 😅
Tras lo dicho, no puedo hacer otra cosa que recomendarles esta corta e intensa obra donde el destino de la humanidad queda pendiendo de un hilo.
Son niños. No son más que niños. Solo están jugando. ¿No?
Los niños pueden dar mucho juego y mal rollo, no me cabe la menor duda 😄
🏝 "No tardaron en aparecer otros niños que se sirvieron de cuantos objetos cortantes encontraban en el almacén para secundar al pequeño con risas nerviosas de placer. Jugaban."
📖 Próxima lectura: "Figuras Ocultas" - Jason Rekulak.
La primera vez que supe de Juan José Plans fue a través de sus míticos programas radiofónicos Sobrenatural e Historias, en Radio Nacional. Mis recuerdos del primero son vagos, pero todavía tengo en la memoria aquellos programas en que se adaptó ‘Frankenstein’ de Mary Shelley. Aunque cuando me hice gran aficionado a las adaptaciones de Plans fue escuchando las madrugadas del domingo Historias, donde se dramatizaban grandes clásicos de la literatura universal, así como relatos del propio Plans, e historias que mandaban los oyentes. Stevenson, Stoker, Bierce, Doyle, Clarín, Le Fanu, Hoffmann, Maupassant, Wells, son solo algunos ejemplos. Desgraciadamente, el programa dejó de emitirse a principios de los años 2000.
En cuanto a ‘El juego de los niños’ (1976), la primera vez que entré en contacto con esta perturbadora historia fue a través de su versión cinematográfica, a cargo de Narciso Ibáñez Serrador, con el título de ‘¿Quién puede matar a un niño?’, cuyas escenas rodadas a la luz del día causaban más terror que las de otras películas que buscaban el típico susto por sobresalto. Años después escuché la estupenda adaptación radiofónica, igual de tremenda. Pero tenía pendiente la lectura de la novela corta en que se basaron dichas adaptaciones.
Malco, escritor de libros infantiles, y su esposa embarazada Nona, viajan a la isla de Th’a, donde Malco pasó sus días de infancia. Pero enseguida notan ciertas diferencias, como el color rojizo de la isla, que ahora es amarillento debido a un extraño polvo. Sin embargo, es al llegar a la propia isla cuando empiezan los sucesos más extraños. La isla parece deshabitada, y de repente ven a un niño que actúa de manera inaudita.
‘El juego de los niños’ es una muy buen historia de terror apocalíptico, que va de menos a más en cuanto a ritmo narrativo. Definitivamente, es de aquellas novelas que permanecen en la memoria.
Si buscas una buena historia de terror, este librito, con menos de 200 páginas, tiene escalofríos para dar y vender. Fue escrita en 1976 y el autor es Juan José Plans, que también fue locutor y presentador y escribió guiones para radio y televisión. Ibáñez Serrador adaptó al cine de esta novela con el título ¿Quién puede matar a un niño?, que se considera uno de los mejores ejemplos de cine de terror español.
Malco y Nona son un joven matrimonio que van a una pequeña isla para pasar unos días de vacaciones. Al llegar encuentran las calles vacías y poco a poco el ambiente se va llenando de misterio sucediéndose incidentes extraños en medio de un calor implacable. El autor nos hace sentir las moscas, la luz cegadora, el mar, el pueblo abandonado, el silencio…
A pesar de haber visto la película, he disfrutado mucho con este pequeño clásico, ya que está muy bien narrado y el conocer el final no ha impedido que me impresionaran las escenas impactantes que abundan. Lo mejor es el ambiente premonitorio de la isla, cubierta de polvo amarillo, en un escenario semi-apocalíptico lleno de interrogantes y con unos niños que te cortan… la respiración. Y ahí lo dejo :)
La mejor novela de terror escrita en español. Me temo que, de haber sido escrita en otro país, ahora se la reconocería como un clásico del terror (y algo más), porque no tiene nada que envidiar a los grandes trabajos de autores como Stephen King (y bien "Los chicos del maíz" podrían haber sido otros "hijos" de las nubes amarillentas de la isla de "El juego de los niños"). Quizás, esta novela es más recordada por su adaptación cinematográfica, dirigida por Chicho Ibáñez Serrador. No lo suficiente.
Considero que va siendo hora de reivindicar esta historia que, pieza a pieza, habla de la especie humana y como su único fin es la destrucción. Comienza como un mosaico sobre el mal: una mujer que huye de su marido, un alcohólico que estrella su coche, una periodista que entrevista a un premio Nobel que vaticina el fin del mundo, un matrimonio con la mujer embarazada que desea tener unas vacaciones, etc. Concluye con un punto y final para ellos y para todos. En medio, risas infantiles. Cándidas y siniestras.
Esta historia no explora la naturaleza humana a través de monstruos como vampiros, zombis, alienígenas..., lo hace a través de una isla que sirve perfectamente de microcosmos y unos niños dispuestos a jugar... a matar.
El juego de los niños es una novela magnífica, vívida y trágica como la vida misma. Y, como toda buena historia de terror o ciencia ficción, un augurio o una advertencia.
Curioso libro que me recordó un poco a Children of the corn principalmente por el sadismo en relación a los infantes. De fácil lectura, llevadero y breve, sin vueltas y sin complicaciones, para leer durante las vacaciones y sentir pánico por cada niño que se acerque. Lo disfruté mucho, y lo recomiendo fuertemente a todo aquél no tenga hijos (o aquellos padres que disfruten vivir con la inquietud de tener un pequeño macabro como hijo).
Antes que nada, quería comentaros que conocí éste libro gracias a las reseñas que publicasteis cuando celebramos aquí, el Octubre pasado, la primera edición de "Octubre: mes del terror". ¿Os acordáis?
Pues bien, ante tan sugerente portada y título, (claro, lo de sugerente es un decir, sugerente en cuanto a lo terrorífico se refiere) no pude resistirme y me puse a indagar sobre el libro. Además la sinopsis y vuestras opiniones me llamaron mucho la atención. Tras diferentes pesquisas, me dí cuenta de que era un libro bastante "icono" por denominarlo de alguna manera. Una de esas pequeñas joyas, poco conocidas por el gran público en general, pero que merece la pena buscar, encontrar y deleitarte entre sus páginas. Todas estas sensaciones que me trasmitió el libro a simple vista, se vieron reafirmadas con creces durante y al finalizar su lectura.
Es un libro genuino, que deja un buen poso, ese poso que te deleita tras una buena lectura, que te deja satisfecho, que sigues paladeando durante un tiempo tras finalizar la lectura, que te produce la sensación de que tu apuesta ha sido acertada, que has hecho bien en buscarlo (pues no es una novela que esté disponible y en primera linea en las librerías) y en leerlo, que tu intuición no te fallaba.
Juan Jose Planes (Gijón, 1943-2014) es uno de los grandes. Su obra, desgraciadamente, no es muy conocida por muchos. Como he dicho anteriormente, una servidora se incluye entre ellos, pues ya digo que si no llega a ser por vosotros no lo hubiera conocido. Estas son, entre otras muchas, las cosas buenas que tiene el blog.
Su estilo es directo, sin florituras, pero escalofriante, agónico, agobiante y en ocasiones trepidante. Es capaz de ponerte el bello de punta con los más simples elementos y con las más, aparentemente, bucólicas escenas. En definitiva un maestro. Me alegro de haber conocido su obra, sin duda seguiré indagando y espero poder conseguir que más escritos suyos lleguen a mis manos.
Quisiera añadir que además la obra tiene un mensaje (una moraleja por llamarlo de alguna manera), es un mensaje medioambiental convertido en terror. Quizá llegue a nuestros días un poco trillado, nuestras mentes ya están curadas de espanto tras ser bombardeadas desde hace mucho con tantas películas y libros apocalípticos que utilizan esta trama o idea una y otra vez. Pero no por ello perdemos ni un ápice de interés durante su lectura, una cosa no está reñida con la otra. Además, si hoy en día es terrorífica y sorprendente ante nuestras mentes que ya tienen callo, no quiero pensar lo que resultaría ser su lectura allá por los años 70.
Como apunte os diré que Narciso Ibañez Serrador la llevo a la gran pantalla en el año 1976 bajo el título "¿Quién puede matar a un niño?"
Habréis observado que no os he dejado practicamente sinopsis sobre la trama del libro. Pero es cortito, no llega a las 200 páginas y si os decidís a leerlo prefiero que descubráis todos los detalles por vosotros mismos. Yo solo os diré que me resultó tan adictivo que lo leí una noche del tirón, no podía dejarlo y creo que aunque su número de páginas hubiera sido el doble yo hubiera continuado igualmente hasta el final.
Rindiendo homenaje a Juan José Plans, pocos días después de su fallecimiento; porque tener un escritor tan cerca de casa y no conocer su obra, aunque sea mínimamente, tiene delito.
Una historia de terror de culto, que a la mayoría le suena por la película de Narciso Ibáñez Serrador (Chicho para los amigos), "¿Quién puede matar a un niño?", y que sin duda luce los galones de clásico por méritos propios. Magistral esa manera de construir la tensión de la historia de menos a más, incrementando el ritmo de la narración a la par que los escalofríos del que la lee.
La trama recuerda a otro clásico del cine, "El pueblo de los malditos"; es fácil entender el porqué. Niños que ponen los pelos de punta y a los que se llega a perder el respeto por el "débil"... a los que no nos gustan mucho de por sí, esta clase de historias lo remata :D
Obra maestra del terror. Nunca tan pocas páginas han dado tan mal rollo, los niños rezuman una maldad que me ha puesto los pelos de punta. Como mis hijas se levanten esta noche pidiendo agua, me da un ataque...
Y quién puede pensar que el apocalipsis lo iniciarían los niños?
Una novela con un suspenso bien construido pero que carece de la intensidad y fuerza necesarias para impresionar y darnos ese toque de pesadilla.
La trama
Es una buena historia. Es una novela corta pero en esas pocas páginas nos cuenta tanto. Algo pasa con los niños de la isla Th'a. Se han vuelto homicidas y ahora una pareja de turistas debe enfrentarse a ellos. Es una historia de terror con toques apocalipticos donde la naturaleza ha decidido acabar con la raza humana utilizando a los niños. Funciona muy bien como novela de terror aunque no tanto como para que nos creamos que el fin del mundo llegará de tal manera.
Personajes
Malco- El mejor personaje a mi parecer. Con una evolución notable. Es un hombre que se dedica a escribir libros para niños por lo que la posibilidad de enfrentarse a infantes para sobrevivir le ha creado un enorme debate. Tendrá que escoger entre matar a niños o morir en el intento. Podemos ver como la desesperación lo va rompiendo poco a poco. El autor hizo un buen trabajo en la creación de este personaje.
Nona- Esposa de Malco. No tan interesante como él pero no estuvo mal del todo. La verdad es que no hay mucho que decir.
Ningún personaje más. Al principio nos presentaron cuatro personajes que tenían cierto potencial. Un profesor, dos agentes de la policía y un borracho. Este último pudo haberse desarrollado espectacularmente pero todo quedo en nada. Pensé que los agentes y el borracho tendrían mucho que aportar pero no pasó nada. Fueron puro relleno. No tuvo sentido que nos los presentarán. En el caso del profesor, aunque no tuvo muchas líneas ni escenas fue un personaje escencial pues sabía lo que pasaría y lo estaba esperando. Fue muy interesante su última aparición en la novela.
Prosa
La prosa no estuvo mal pero no fue perfecta. Careció de intensidad y ciertos momentos que necesitaron ser mejor explicados y dibujados sucedieron muy rápido por lo que no impactaron bien. Además hubo ocasiones en que los personajes hablaban solos con ellos mismos, muchas veces. Eso le restó credibilidad pues si al menos hubieran sido pensamientos no habría problema pero hablaban consigo mismo muchas veces y no me pareció creíble. Los seres humanos nunca dejamos de pensar y a veces hablamos con nosotros mismos pero aquí fue exagerado. No sé si era algo característico de la literatura de la época pero no me convenció del todo.
Recomiendo este libro para los amantes del terror. Hay suspenso bien construido, hay sangre y hay terror. No es una obra maestra como muchos dicen pero no es para nada malo. Es muy disfrutable.
Todos conocemos la película de TERROR ¿Quién puede matar a un niño?. La gran ignorada por ser de producción española, y creo que la más terroríficas que hay, más que el exorcista. Un niño da mucho miedo, muchos niños da aún más terror, pero muchos niños con una nana de fondo cantada por un niño, es algo ya atroz. Este film es recomendable y diría que obligatorio para aquel que desea pasarlo mal de verdad, pues nos gusta sentir miedo sin miedo real.
Esta película está basada muy fielmente de la novela que paso a comentar: Es buena, muy buena. Te mete en el ambiente isleño, en el que las casas vacías producen vida normal sin seres apreciables por el momento. Poco a poco vemos que hay niños en la soledad, sin padres, sin madres…sólo niños. Estos jóvenes tienen ideas claras: hacer daño. La pareja que se encuentra este percal incoherente actuaran como tú o yo haríamos.
Leído por el "Maratón de niños perversos" que estamos haciendo. Pues me acabó gustando lo mío, con lo que tardó en arrancar. El royo moralino-ecológico, pasando. A veces tratar de explicar lo inexplicable es peor. Esos niños se volvieron así y que cada uno se imagine lo que quiera. Me alegra al menos haber tenido la satisfacción de ver lo que le pasó al Nobel pelmazo. Ese sí fue un gran paso para la humanidad. Maravilloso ese pueblo "horripiludo" y aterrador👍🏽 Peazo final. El terror es terror, las moralinas y el intento de explicaciones racionales a semejante irracionalidad, lo degradan. Una estupenda novela corta de terror.
Como niños perversos para el maratón, no podían serlo más. Menudas criaturitas aterradoras. Hasta los bebés. Uf!. Después de esta, "Los cuclillos de Midwich". A ver lo perversos que son esos niños.
No me quiero imaginar la gozadera que tiene que ser leer este libro sin que la peli de Chicho Ibáñez (Quién puede matar a un niño?) sea una de tus películas de terror preferidas de la historia. Si estás virgen y quieres pasar un rato de angustia, no dudes en leerlo. Yo por desgracia a cada momento sabía lo que iba a pasar porque sí, posiblemente sea una de las películas basadas en un libro que mejor adaptada esté.
No hay nada más atemorizante que un niño. Anda, atrévete a negar que algunas de las mejores historias de terror han sido protagonizadas por un niño o niña que, en apariencia, es dulce e inocente. Es probablemente uno de mis recursos favoritos del género terror. Y Plans lo sabe aprovechar de la mejor manera.
Este libro tiene todo: suspenso, expectación en toda su expresión, una idea central muy buena y, claro, niños perversos. Lo recomiendo mucho.
El juego de los niños cuenta la historia de Malco y Nona, una pareja que se va de vacaciones a la isla de T'ha, lugar en el que Malco pasó parte de su infancia.
Durante los primeros capítulos la historia es narrada con varios puntos de vista hasta que llegamos a nuestros dos protagonistas, en la que la trama se establece solo en ellos.
Una vez que llegan a la isla se dan cuenta que lo que está pasando ahí no es normal: está desértico excepto por los niños, únicos habitantes del lugar.
La trama me gustó bastante, es un thriller un tanto apocalíptico que abarca un día entero en el pueblo, en el que la pareja va a tener que hacer hasta lo imposible para sobrevivir.
Los personajes no me mataron, en realidad Nona me sacó bastante de quicio con sus reacciones, aunque siendo honestos capaz es entendible por la situación en la que se encontraba.
La narración es muy rápida y fluida, en todo momento está sucediendo algo y son 138 páginas que se pasan volando. Junto con esto se desarrolla una ambientación bastante macabra en la que la sola visión de un menor de edad empieza a crispar los nervios.
Me recordó mucho a The Village of the Damned por la forma en que está construida, con un final semi abierto, además (obvio), de la aparición de chicos macabros.
Algo que me gustó bastante es que se sugiera que la razón por la que pasan éstas cosas sea porque la naturaleza misma se cansó de la humanidad y sus actos de crueldad, usando a los chicos como solución.
En fin, fue una historia que me gustó, me mantuvo al borde en muchas situaciones sin poder soltarla y como dije, se pasó volando.
"Con gran obstinación nos engañamos a nosotros mismos y ponemos en peligro a la especie. El hombre, en el reino animal, no deja de ser una especie más. Y, como tal, si hablamos de nosotros como de un producto cualquiera de la naturaleza, podemos llegar a extinguirnos por muy diversas y dispares causas. Una de ellas: la autoaniquilación."
Quería leerlo para ver las diferencias entre el libro y la película. Hay algunos cambios, como la flor y el polen, que es lo que causa el comportamiento en los niños, dandose a entender que todo lo ocurrido es una venganza de la madre naturaleza. Bastante interesante.
Me ha recordado a la novela 'Fin' de David Monteagudo en el hecho de plasmar terror castizo a plena luz del día, jugando con una ambientación totalmente cercana y reconocible, pero dando un giro que crea extrañeza primero y miedo después. Putos niños.
Una novela muy inquietante. Te mantiene en vilo hasta el final, y elabora muchos conceptos en unas pocas páginas sin llegar a ser denso. Súper recomendable.
Una historia pequeñita que me ha dejado una huella inmensa. Si hubiese sido escrita en inglés sería un clásico universal. Inquietante, profunda, terroríficamente humana.
"Estaban en el malecón. Oteaban. Se entretenían. Lanzaban a puñados el polvo amarillo a las aguas, que lo llevarían con las corrientes, aquellas rápidas corrientes que acercaran cadáveres a la costa, a otros puertos, a otras playas. A todo el planeta. Como una abeja traslada de flor en flor el polen. Y esperaban. A otros. Para seguir jugando. Como lo harían todos los niños del mundo."
Una historia impactante que bajo su estela de misterio y terror nos brinda un mensaje para reflexionar: ¿qué pasaría si la naturaleza se cansara de nosotros?¿qué podría ser más cruel y retorcido que utilizar a los niños para exterminar la raza humana?. Un libro altamente recomendable.
Fantástica novela corta de horror. Casi completamente desconocida, es un descubrimiento muy placentero. Inmensamente recomendada para los amantes del género.
Es un clásico con una idea muy interesante (y escalofriante) que pienso debería reivindicarse más, porque es muy desconocido. No obstante, también es cierto que ha envejecido mal. La idea de subvertir así la infancia, convirtiendo la inocencia en psicopatía homicida y la curiosidad sexual natural en obscenidad es interesante, ya que se cogen atributos infantiles como querer jugar y sentir curiosidad por el sexo por no comprenderlo y se retuercen para crear una sordidez tremenda. Pero el argumento ya no es novedoso y peca de caer en lo que ya son clichés del género de terror, por eso se pierde parte del impacto. Quizá en su momento era más original, pero ahora que venga diciendo que al llegar a un pueblo lo encuentras desierto como si la gente hubiera huido en un momento dado (porque hay negocias abandonados, cafeterías con hornos que se han quedado encendidos y demás) y en vez de pensar que sucede algo chungo te vas tranquilamente a buscar un hotel... Y también tenemos las llamadas telefónicas misteriosas que se cortan de repente sin razón y no avisan de qué está pasando hasta que es tarde.
Además, la primera parte sobra casi toda. Es caótica y mete fragmentos que no pintan mucho, como las escenas del borracho. Sé que está ahí para intentar dar una explicación científica a lo que pasa, pero hay 2 problemas: primero, todo eso de que la naturaleza se está vengando y quiere exterminar a las personas porque son el mal es un cliché; y segundo, lo que hace ese mensaje al final es confundir. A ratos se insinúa que la infancia no sabe qué está haciendo y actúa de forma errática, y otras veces que sí tienen un plan y sus acciones están cuidadosamente planificadas. Además, no queda nada claro cómo se extiende la plaga. En ese sentido creo que la película lo hizo mejor. Nadie obliga a meter explicaciones científicas, podría haberse presentado de facto que la infancia se ha vuelto homicida y ya como recurso narrativo (como en The walking dead, donde se parte de que la gente muerta se vuelve a levantar y punto, no hace falta explicar por qué), pero si vas a dar explicaciones científicas cúrratelas.
Y necesito quejarme de la edición. Jamás me suelo quejar de esto a menos que sea muy evidente, pero es que aquí sí era el caso hasta el punto de dificultar la lectura. ¿Qué narices pasa con las comas? Parece que las hubieran espolvoreado al azar por las páginas, de forma que cortan las oraciones de forma extraña y sin sentido en bastantes ocasiones. Y a eso se suma que hay varias veces que se han confundido palabras similares (por ejemplo "proceder" con "preceder") o se usan palabras que no tienen sentido dentro de frases o construcciones oraciones muy artificiales; todo eso genera que haya habido varias veces que he necesitado releer algo porque no me había enterado bien. Casi parece que fuera culpa de una mala traducción que ha confundido palabras o no sabe cómo separar bien oraciones, pero no puede ser porque la versión original de este libro es en español, así que no entiendo qué pasa. Hace falta una buena labor de edición y corrección.
En definitiva, el libro merece la pena y debería reivindicarse más como un clásico del terror, pero al que el tiempo no le ha sentado bien, por lo que se debe leer teniendo en cuenta su contexto. Y la idea principal es muy buena, pero el argumento necesitaría un poco de pulido.
Empecé a leer sin saber que ya había visto la película. Es la historia de una pareja que va a una isla mal comunicada. La tierra está cubierta por una especie de polen amarillo. No hay adultos. Solamente encuentran a niños tenebrosos, jugando.
El estilo literario me pareció pobre. Pero la historia en su momento fue interesante.
Lo que sigue quizá es una revelación (spoiler). Deja de leer si estas cosas te molestan.
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Me llama mucho la atención que fueran tan renuentes a lastimar a los niños, sin importar sus acciones. Entiendo que de entrada la tendencia es a protegerlos. Pero si ya te están atacando, ¿verías con reproche a tu marido que golpeó a uno por defenderte?
Y otra cosa, ¿por qué en estas historias la gente no se habla claro? Se dicen las cosas a medias. Todo mal. Y obvio, no se entienden. Entre la pareja no se decían las cosas "para no asustar al otro". Todo mal.
Cuando encontraron a la pareja de viejos, podrían haber dicho: Ha pasado algo grave. Necesitamos salir de la isla. No lo puedo explicar, pero he visto a un niño matar a un anciano. Y no sólo eso. Es como si los niños estuvieran poseídos. Han matado a todos los adultos del otro lado de la isla. Suena surreal. Pero pasó. ¿Dónde podemos encontrar una lancha o algo para salir de aquí? ¿Vienen?
O algo así. Pero noooo... en vez de eso les dicen la historia toda mocha. Parecen lunáticos y no llegan a nada. Y claro. El señor tampoco le dice a su esposa. Y mal.
En fin.... se lee rápido. Entretiene.
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Una historia corta, pero muy intensa. No sabía si la portada y el título iban a ser algo metafórico, tal vez influenciada por la misma idea que infunde terror a este libro, pero es así. Los niños también pueden hacer cosas muy malas.
En primer lugar, nos encontramos con la perspectiva de varios personajes. Luego, nos centramos en lo que sucede en una isla veraniega, en la que ya nada va a ser tranquilidad. Particularmente, Nona y Malco llegan a esta por unas vacaciones, y se encuentran con los terribles actos de los niños que viven allí.
Como he mencionado brevemente, el terror que funciona en esta novela es el de imaginar lo imposible. Cogen lo que consideramos más puro e inocente, aquellos a los que no podemos imaginar haciendo nada cruel, y poniéndolos como los villanos de este mundo. O, como nos plantean, tal vez no son los villanos.
El modo en el que está escrita me produce algunos sentimientos encontrados. Los primeros capítulos se hacen un tanto liosos y pesados, contando cosas que les suceden a distintos personajes y haciendo que me costara situarme en el contexto. También las frases eran algo enrevesadas, aunque el tono irónico sí me hacía gracia. Pero, en general, puedo decir que me ha terminado gustando el estilo de este autor.
Se lo recomiendo a aquellos que busquen una historia de terror, de poca extensión e impactante, y para aquellos que busquen algo diferente, que es lo que me ha parecido encontrar a mí.