Este relato da inicio a una de las series más conocidas de Warhammer 40000: la de los Ultramarines, protagonizada por el capitán de la cuarta compañía: Uriel Ventris, aunque aquí todavía es sargento.
El relato no tiene demasiada profundidad, pero es muy entretenido, ya que casi todo es acción pura y dura. Disparos, explosiones, muertes a cascoporro, acciones heróicas, desventaja numérica y armamentística... Pues eso, un relato bélico en toda regla.
Ventris y la cuarta compañía, al mando del capitán Idaeus, primero deberán tomar el puente Dos-Cuatro, en el planeta Thracia, y luego defenderlo mientras se preparan para volarlo por los aires antes de que el enemigo lo cruce. Con esta acción comienza la leyenda de Ventris, ya que deberá tomar el mando de la situación, lo que le llevará a ser ascendido a capitán y a todo lo que vendrá después.
Si os gustan los tiros y las explosiones más que a un mono un plátano y pasar un ratito en tensión, es un buen relato para iniciarse en Warhammer 40k, y además lo leeréis en menos de lo que tarda un tanque en reventar una compañía enemiga. Palabra de Ultramarine.