-Memento Mori-
Este manga es honestidad, es tortura, es feísmo, espontaineidad, respeto por la vida, es admiración.
El dibujo me atrapa, completamente, no puedo sino quedarme obnubilado ante cómo este autor representa la vegetación, las flores, la naturaleza, y cómo los humanos perdemos todas sus bondades, al darnos a la vida cosmopolita y sus "lujos" impostados.
Pero no se queda en eso, explora los traumas que somos incapaces de expresar, tan poco capaces que las orquídeas, los claveles, las amapolas y las margaritas deben hablar por nosotros. Explora el totalitarismo, la muerte de la solidaridad, nuestra pérdida de sensibilidad como especie, y se pone al mundo por montera a la hora de retratar un mundo del que estamos muy cerca.
Quiero decir ¿Qué demonios le debe a la vida, un chico que solo quería tocar la guitarra? ¿Por qué debe aplastarle el tren de la bruja en el que todo un mundo está subido? Es fascinante, la crudeza con la que nos planta delante que la vida es una mierda, pero que, al levantar la cabeza del suelo, podrás ver siempre una flor caída que te devolverá las ganas de vivirla.
Fool Night empieza enamorándome, profundamente, y tengo muchísimas ganas de saber qué es de Kamiya, por qué puede escuchar a las plantas, cómo va a ser feliz, qué va a decir su vientre, cuando sus pétalos marchiten y se de el lujo de abandonar su tosca, inmerecida, humanidad florecida...