No miento al decir que este es mi LIBRO FAVORITO, bueno Lujuria en sí, ambos tomos en físico. Todo, pese al final que tiene, que es el peor. Cuando lo leí en Wattpad recuerdo haber llorado gritado y pataleando con la muerte del coronel y el sacrificio de la teniente. Y es que todo es tan injusto, ellos han sufrido y han pasado años tratando de estar juntos y justo cuando logran sobrellevar toda la mierd* que tienen encima vienen esos dos resentidos de MIERCOLES (los odio con toda mi vida Bratt Lewis y Gema Lancaster), y lo arruinan todo. ¿Y por qué? Porque no son capaces de seguir adelante con su maldita vida y conseguir otra pareja. Era obvio para todo TODO el mundo que Christopher y Rachel se amaban, solo se hicieron los ciegos y se lastimaron a sí mismos.
Ahora que ya me desahogué puedo continuar, para una persona que se ha leído este libro como mil veces es fácil notar los cambios de la edición, puedo decir que la mayoría de cambios me gustaron, pese a que hubo ciertos cambios en los diálogos que no me terminaron de agradar, por ejemplo, siento que en la versión de wattpad el Boss trataba con más respeto a Rachel, llamándola su majestad y cosas así, pero bueno. Son cositas.
Ahora voy a tratar de poner los aspectos y frases que resalte, la verdad lo leí por kindle pero cuando me llegue el libro en físico va a estar lleno de post its.
*Rachel poniendo en su lugar a Marie y Gema:
—Esto no es asunto suyo, así que no se meta, más bien ocúpese de enseñarle amor propio a su hija—le digo a la mujer, que se ofende—. Parece que no lo tiene.
*Rachel dejándole las cosas claras Stefan
—La misma bestia que señalas ahora fue quien movió cielo y tierra para encontrarme e hizo lo imposible para revivirme cuando todo el mundo se rindió. Y sí, es tóxico, tiene mil cosas malas; de hecho, creo que es una mierda como persona, pero es el único capaz de darme lo que jamás podrás darme tú y todos los que intentan salvarme—suelto lo que me ahoga—: seguridad. Quieres defenderme, pero no eres la persona que puede con mis enemigos. Tus palabras bonitas en estos momentos no me sirven para nada, así como no me sirve tu preocupación, eso no será útil cuando Antoni venga por mí. Christopher es el único que puede hacerle frente, y lo sabes, así que deja de verme como la princesa que necesita la ayuda que no estoy pidiendo.
Pensamientos de Chris:
A pesar del enojo, no dejo de verla como la mujer más bella y sensual con la que he podido estar. No hay un día en el que no quiera estar dentro de ella, las ganas de follarla se mantienen presentes, así como el oxígeno que respiro.
Siento que, independientemente de lo que suceda, mi cerebro no deja de proclamarla como mía y ha de ser porque lo es. Por ello, no la voy a dejar, aunque esto sea malo y dañino, no lo haré; solo dejaré que la rabia pase y me la seguiré cogiendo como y cuando quiera.
Absorbo el olor de su cabello, no me gusta que tenga miedo, porque de alguna manera nos vuelve débiles. Lo que pide está de más, las cosas que me despierta se niegan a dejarla y nunca lo haré. Tomo su nuca y acaparo su boca, dejo que sus labios se unan a los míos con el beso que eleva la temperatura. Soy tan dependiente de ella que me cuesta respirar cuando estoy a su lado.—Dilo—le exijo.—Te amo—susurra, y me vuelve a besar—. Duda de todo menos de esto.
Claro que es una tentación, transpira lujuria pura y más cuando saca a flote una de las cosas que más me gusta de ella: el lado sensual, que me pone peor de lo que ya estoy.
Carezco de paciencia y si no puedes tolerarlo, ahí está la puerta. Solo te advierto que no vas a llegar lejos, ya que no pienso dejarte la vida en paz. Dejo las cosas claras.—Lo que tienes en el cuello es un claro mensaje de a quién le perteneces, y lo que pasó con Bratt y Gelcem no es nada comparado con lo que puedo hacer—advierto—. No me importa si parezco un tóxico posesivo, soy el tipo de hombre capaz de acabar con todo lo que me impida follarte como y cuando quiera. Unos tuvieron suerte, pero ten claro que el próximo que se entrometa no va a vivir para contarlo. Me aferro a su nuca y la traigo a mi boca.
—Eres mía, Rachel, y siempre lo serás.Así el mundo se caiga a pedazos, Rachel James va a estar en mi cama hasta que se muera, porque es mía y de nadie más.
No me joden las balas, no me joden otros; me jode su ausencia y el miedo que llega al sentir que puedo perderla.
No se puede vivir sin un corazón; bueno, yo no puedo vivir sin Rachel James y lo que tiene adentro: así funciono ahora.
No hay cosa que haga más daño que dejar que alguien se convierta en una parte de tu alma, que se compenetre contigo como si fuera un órgano vital de tu cuerpo.
—Te amo—me dice y siento que sus palabras son todo lo que necesito para dormir.
Saqué a Rachel dos veces del infierno porque la quiero para mí solamente—Ninguna me pone como tú, nena
—Me gusta.—Me aparta el cabello de los hombros.—¿ Qué?—Que te toques y juegues con lo mío.—¿ Tuyo?—Posa las manos en mi cintura y ladeo la cabeza, dejando que se prenda de mi cuello con un chupetón.—Mías.—Me quita las manos y magrea las tetas que estruja antes de deslizar la mano por mi vientre hasta llegar al coño—. También esto. Lleva las manos al culo, que nalguea.—Y esto también.