4,5 ⭐️
Fernando Gamboa regresa al universo de la agente Nuria Badal con ‘Ella’, la tercera novela de la serie, un thriller policiaco que se adentra en territorios poco habituales en la novela negra al combinar investigación criminal con un misterio que roza lo inexplicable. No suelo sentirme especialmente atraído por los elementos sobrenaturales, pero aquí aportan un matiz muy interesante, en gran parte porque el escenario de Cadaqués y su atmósfera se prestan de forma natural a ese componente inquietante. Pese a formar parte de una saga, la historia puede leerse de manera independiente, ya que el caso central se sostiene por sí mismo y el autor introduce con naturalidad los elementos necesarios para comprender el pasado de la protagonista.
En Cadaqués, un pequeño pueblo de pescadores azotado por la tramontana, siete personas desaparecen en un instante de forma inexplicable, como si se hubieran evaporado en el aire. No hay móvil, ni testigos, ni pistas, ni sospechosos. Enviada a investigar de forma precipitada, Nuria Badal pronto descubre que esas desapariciones no son las primeras, y que la línea que separa la realidad de las leyendas locales es mucho más difusa de lo que nunca habría podido imaginar. Unas leyendas que, de algún modo, parecen estar directamente relacionadas con ella.
Ese trasfondo de leyenda local envuelve toda la narración desde las primeras páginas. El inicio resulta especialmente desconcertante: siete personas desaparecen en plena noche dentro de una base militar de máxima seguridad. A partir de ese momento, la historia avanza con rapidez, alternando el procedimiento policial con una creciente sensación de extrañeza, ya que los hechos parecen conectarse con sucesos antiguos de la zona y relatos transmitidos durante generaciones. La investigación se mueve así en un terreno incierto, donde la explicación racional convive con creencias difíciles de encajar dentro de un marco científico. Este juego entre lo comprobable y lo inexplicable se convierte en el eje narrativo de la obra y mantiene una tensión constante.
El entorno contribuye de forma decisiva a esa sensación de desasosiego. Cadaqués no es solo el lugar donde transcurre la acción, sino un elemento vivo que condiciona el tono del relato. Marcado por el viento y el mar, el pueblo aparece atravesado por la tramontana, que parece alterar no solo el paisaje, sino también el ánimo de quienes lo habitan. Esta ambientación adquiere un papel fundamental, creando un clima opresivo, casi hipnótico, que acompaña la investigación. El entorno, impregnado de leyendas y tradiciones, refuerza la idea de que el pasado nunca desaparece del todo.
La construcción de Nuria Badal como narradora en primera persona es uno de los grandes aciertos de la novela. Su voz resulta directa, irónica y cercana, capaz de introducir comentarios mordaces incluso en los momentos más difíciles. Esa combinación de sarcasmo y vulnerabilidad hace que el personaje resulte muy creíble. Nuria se presenta como una protagonista decidida y obstinada, con un fuerte sentido del deber que la impulsa a seguir adelante incluso cuando el peligro es evidente, asumiendo riesgos que, a menudo, rozan la imprudencia.
El regreso a Cadaqués tiene, además, un significado personal para Nuria. Allí pasó parte de su vida y ahora debe enfrentarse a recuerdos familiares difíciles, especialmente los relacionados con la muerte de su padre. Este componente emocional añade profundidad a la trama policial, ya que la investigación se entrelaza con su propia historia. El caso deja de ser únicamente un reto profesional para convertirse en un proceso de confrontación con el pasado y con ella misma.
La historia avanza con fluidez. La sucesión de revelaciones genera un ritmo dinámico en el que cada avance parece abrir nuevas preguntas. La intriga se construye de manera progresiva, aumentando la incertidumbre y generando la sensación de que siempre queda algo por descubrir. La combinación de investigación policial, tensión emocional y elementos sobrenaturales da como resultado una lectura tremendamente absorbente.
‘Ella’ propone un thriller que se mueve entre la novela negra y el misterio, apoyado en una protagonista fuerte y carismática y en un escenario cargado de simbolismo, confirmando a Fernando Gamboa como un maestro del thriller policial. La mezcla de acción, intriga personal y atmósfera inquietante da lugar a una historia que desafía la lógica y mantiene al lector atrapado hasta el final. Sin haber leído aún ‘Redención’, la primera novela de la serie, esta tercera entrega me deja con ganas de adentrarme en ella para conocer más sobre la historia de Nuria Badal. Si buscas un thriller ágil, con intriga bien dosificada y una protagonista que deja huella, esta serie merece estar en tu lista de lecturas.