Cuando empezécé la lectura de este libro, no tenía grandes expectativas sobre lo que sería. Prometía ser un romance en que los protagonistas se odiaban desde un principio pero luego se enamoraban, así que eso bastó para que me llamara la atención.
Es bastante distinto a la idea que podría haber tenido.
Tenemos a Alex, por un lado, una mujer independiente y un tanto antisocial, de 21 años, que se salió de la universidad y ahora trabaja en una suerte de café-librería. Tiene su pasado como ladrona, pero ahora es una persona honesta que trabaja para obtener lo que quiere... Una noche, saliendo del trabajo, escucha a un matrimonio discutir sobre la infidelidad del marido (quien, por cierto, se comporta como un completo idiota), y decide hacer justicia por su propia mano. Le roba la billetera al hombre, de una forma sutil, y se la da a la mujer.
Al poco, recibe a un hombre en el trabajo, que tiene una actitud sospechosa. Él le explica que forma parte de una organización no gubernamental que se encarga de hacer justicia o algo por el estilo, y la recluta. Ella se niega, él insiste varias veces, ella acepta. Brooks, el hombre, le dice que tiene que irse a vivir con el resto del "equipo", en una cabaña en medio de la nada. Alex, obviamente, dice que sí. En este punto, yo ya veía que la violaban y la mataban para tirarla en una zanja por ahí, pero se lo habría merecido por tener tan poco sentido común como para aceptar invitaciones sospechosas de personas desconocidas.
Pero aparentemente ese desenlace no servía a la historia, así que lo que Alex encuentra es una casa en la que viven y se entrenan cuatro chicos más. Que son como los agentes. Dentro de los cuales, tres son menores de edad (en serio?), y el más joven tiene 11 años o algo así.
A todo esto, yo estoy segura de que esta mierda es ilegal, incluso en un país tan loco como Estados Unidos.
En fin, dejando la ilegalidad de lado, Alex se pasa como un mes entrenándose para volverse algún tipo de mercenaria. Pero no, ellos sólo intervienen en virtud de la justicia y la moral, como una suerte de Robin Hood con tecnología de punta.
El romance se suscita entre Ethan y Alex. Ethan es el mayor de los agentes, tiene 22 y es bastante retraído. Alex lo odia de buenas a primeras, pero eso va cambiando a una amistad cuando empiezan a pasar tiempo juntos y ella se da cuenta de que él no es el idiota que ella pensaba.
En fin, es una historia interesante, que me mantuvo entretenida sobre todo la segunda mitad del libro. Tiene bastante acción, y en general la autora la lleva bien (nada más le faltó perfilar bien la organización esta).