”Someone else’s success is not your failure”.
¡No se imaginan lo bien que me siento por estar cerrando sagas o trilogías que tenía empezadas desde hace siglos! Empecé a leer Girl Online hace años porque, realmente, sigo a Zoe Sugg casi desde sus inicios en YouTube. A pesar de toda la polémica que hubo alrededor de estos libros, a mí me da absolutamente igual que se haya apoyado o haya usado a una ghost writer en el proceso. Si ustedes supieran lo común que es eso en el mundo editorial se quedarían con la boca abierta.
En fin, que tenía muchísimas ganas de ver hacia dónde iba a ir la historia de Penny y Noah ahora que, después del fracaso que fue su relación mientras él estaba de tour, los dos habían decidido separarse y pensar en ellos mismos durante un tiempo. La cosa es que, al inicio de Girl Online Going Solo, Penny está muy frustrada porque Noah sencillamente desapareció de la faz de la tierra sin contestar a un solo mensaje. A pesar de su resolución de intentar superar a este Brooklyn Boy, a Penny le está costando muchísimo sacarlo de su mente y de su corazón, pues realmente cree esos sentimientos no fueron cosa de un verano o pocos meses. Así que, para intentar distraerse, Penny se vuelca de lleno a su fotografía, a ayudar a una chica de Londres a superar su miedo escénico, a ser la mejor amiga posible para Elliot (que está pasando por un momento horrible) y a seguir lidiando con su propia ansiedad y ataques de pánico.
¿Y qué decirles de esta historia? Creo que era justo lo que necesitaba en este momento: algo ligero y muy juvenil que me devolviera un poquito el amor hacia las historias que retratan muy bien los sentimientos y la angustia adolescentes. Penny es una chica muy decidida y que, a pesar de los retos que se encuentra por ahí, su ansiedad siendo de los más grandes, siempre intenta hacer todo lo que se propone, ayudar a los demás y encontrar su propio equilibrio.
Quizá lo más inesperado de este libro es que, de una u otra manera, la trama termina llevando a Penny hacia un chico escocés y hacia Escocia misma. Y creo que, si me conocen aunque sea un poco, saben de mi obsesión por ese país. Si bien las aventuras escocesas de Penny no son las más divertidas ni las más románticas, sí que es una parte del libro que le permite darse cuenta de qué es lo que ella realmente quiere. Y eso me encantó.
Y Noah… ay, Noah. Estúpido, sensual, sensible y buen músico Noah. Cuando nos enteramos de las verdaderas razones por las que desapareció y cuando vemos todo lo que ha cambiado en ese período de encontrarse a sí mismo, es como si el tiempo que no lo vimos hubiera desaparecido. Penny y él son una de esas power couples que tardan un poco en encontrar su sincronía, pero que siempre estuvieron destinados a estar juntos, así que ver la evolución de su relación y ese momento en el que saben que están listos para enfrentarse al mundo juntos es espectacular.
Así que nada, estos libros no son los mejores, no son un cinco estrellas resplandecientes que nunca voy a olvidar en mi vida, pero son historias que se sienten como un abrazo que necesitabas, como ese respiro de algo sencillo y que, por momentos, te deja el corazón un poco más feliz de lo que estaba antes. Además, son libros en los que, de una u otra manera, me veo reflejada y un poco comprendida con respecto a lo que es tener ansiedad o el sencillamente no poder controlar un ataque de pánico, así que me hacen sentir menos sola.