Una historia de supervivencia y venganza enmarcada en el mundo de la "Trilogía de la Tierra Fragmentada", aunque no sabemos cual es su cronología dentro de la misma. Tiene cierto valor como prueba de concepto que es de la trilogía. Comparte muchos de los rasgos tanto de la escritura como del mundo reconocibles a primera vista, así como algún personaje que nos puede sonar. Pese a que es más disfrutable si has leído La quinta estación, se puede leer igual de forma independiente.
Un pequeño aperitivo de lo que luego veremos en la trilogía de "La tierra fragmentada". Me ha parecido curiosa que esta fuera la semilla de la que nació el mundo que luego desarrolla. Llama la atención las vívidas descripciones de cómo percibe la tierra la orogen que narra la historia (aunque en aquí todavía esa palabra no estaba acuñada), incluyendo un "sabor" particular de la magia que manipula cada orogen (vinagre, caramelo, canela...). Me ha sorprendido el contraste en cómo sentimos la orogenia en la trilogía a través de Essun o Nassun, que son muy diferentes.
En este pequeñísimo relato ya está el origen de los orogenes (aunque no del nombre), los comepiedras (su apariencia, nombre original y la sensación de inquietud que generan) y el inicio de Castrima.
Un caramelito que se acaba muy rápido para las personas que desearíamos poder volver a leer la trilogía por primera vez.
Típico trabajo de N. K. Jemisin, me encanta. Satisfizo lo que esperaba, y me hizo sentir aún más. Me fascina cómo sintetizó todo el worldbuilding asombroso de la trilogía en apenas un relato (sé que fue primero el relato, pero omg)