Después de más de un mes, me di el ánimo para terminar este libro.
Es primera vez que leo a la autora y le tenía muchas ganas por los buenos comentarios que siempre veía sobre sus obras en redes sociales. Lamentablemente, “Visión Cromática” no fue para mí.
Comenzando con que el libro tiene el cliché instalove o amor a primera vista y me incomoda leer cuando un libro tiene este trope, así que este no fue la excepción, pero no solo me incomodaba leer como los personajes desde el segundo día de conocerse tenían sentimientos amorosos por el otro, también me incomodaba lo forzosamente poético que intentaba ser con algunos diálogos o descripciones de los personajes.
Otra cosa que me incomodaba era la personalidad del personaje principal, Levi; un profesor con complejo de héroe, con complejo de víctima (me estresaba cada vez que se ponía a llorar o se culpaba por algo que le pasaba a Chris), una persona aparentemente muy correcta (lo digo por las veces en las que, en sus pensamientos, exageraba situaciones y las tachaba como incorrectas o a las personas de irresponsables) y, por sobre todo, intenso. No podía con su intensidad, al inicio por intentar exigirse tanto por que Chris entendiera los colores lo que lo llevaba a tener momentos tensos e incomodos como cuando lo hizo pintar un círculo, es que uno leía la intensión de él y sabía que todo iba a terminar mal. Después la intensidad de sus notas y pensamientos, los pensamientos era lo que más me costaba leer.
Me encantaba la premisa de este libro e iba muy entusiasmada a leer sobre la psicología de los colores y una persona daltónica que había estado en una relación tóxica, pero sinceramente, esto último se pierde a medida que la historia avanza. No solo no vemos lo que pasaba en esta relación toxica, sino que está muy mal llevada, creo fielmente que alguien que tuvo que pasar por lo que pasó Chris no se va a vivir con una persona al momento de conocerla ni tampoco tendría esta confianza hacia alguien que solo ha visto corriendo por un parque. Realmente deseaba ver un proceso en Chris, pero solo vi a un personaje muy dispuesto a todo, creando una dependencia emocional hacia una persona desconocida y sin hablar o ver indicios sobre los traumas que pudo haberle dejado su ex y su familia. De todas maneras, Chris se volvió uno de mis personajes favoritos, era el más tranquilo de todos ellos.
Los demás personajes tampoco son muy salvables, si creía que Levi era intenso, Ethan era exactamente igual y Dante también, pero de una manera totalmente contraria, que manera de odiar a un personaje cuando solo ha soltado dos palabras, por favor, no entendía como Levi no le ponía un alto a las faltas de respeto de ese tipo y bueno, los demás solo están por estar porque tampoco le dan mucho sentido a la historia.
Los personajes son planos, sus emociones son planas, los diálogos eran planos y, por ende, la historia también lo era. No me creía nada de lo que iba leyendo, era muy fantástico todo lo que pasaba, un lugar donde todos aceptan a Chris al momento de verlo solo porque era “el chico del amanecer” no me parecía correcto.
Muchas situaciones también eran bastante irreales y me estresaba un poco al leerlas, por ejemplo, lo fácil que era para Levi llevar a Chris a sus trabajos, o las veces que Levi cobraba favores y terminaban beneficiando a Chris, no sé, era demasiado perfecto y preciso para que calzara con el momento y después de tantas coincidencias se hacía agotador leer.
Personalmente siento que esta historia pudo haber sido contada en unas trescientas páginas y no en las casi quinientas que tiene, tenía muchos momentos de relleno que no aportaban absolutamente nada a la historia y muchas descripciones innecesarias que hacían más tediosa la lectura.
El tema de la edición también lo sentí muy meh, había muchos diálogos mal estructurados.
Ahora, entrando a lo bueno, porque no todo es malo, y la razón por la que le di tres estrellas a este libro: la psicología de los colores. Así es, puedo afirmar que nunca me había sentido tan intrigada con leer sobre los colores y aprender sobre ellos, la manera en la que es explicado para que todo sea entendible es maravilloso y me encanta como los colores terminan siendo un factor tan importante para Chris como lo es para Levi. El último capítulo, cuando Levi le muestra a Chris los cuadros de la exposición fue muy lindo, terminé muy emocionada porque siento que la autora supo plasmar tan bien la emoción de los personajes, que te transmitían todo a medida que ibas leyendo. El epilogo también fue uno de mis favoritos. Es gracias a esto que decidí que leería nuevamente a la autora, entiendo que este haya sido su primer libro, espero ir viendo el crecimiento de su escritura en los siguientes libros.